Un mantenimiento adecuado ayuda a conservar la apariencia, estabilidad y funcionamiento de los muebles durante su uso cotidiano. Esta guía reúne recomendaciones generales para camas, cabeceros, canapés, camas abatibles, cómodas, cajoneras, armarios, aparadores, sofás, sillones, sofás cama y otros muebles disponibles en Stravinoe.
Cada producto puede combinar materiales, herrajes y mecanismos diferentes. Por ello, las instrucciones incluidas con el artículo y la información publicada en su ficha deben consultarse antes de aplicar un producto de limpieza, realizar un ajuste o desmontar una pieza.
No utilice métodos agresivos ni intente reparar daños estructurales sin identificar primero el material y la causa. Una intervención incorrecta puede extender una mancha, deteriorar un revestimiento, dañar una rosca o alterar un mecanismo.
Retire el polvo con frecuencia utilizando un paño suave o un accesorio de aspiración adecuado.
Limpie los derrames cuanto antes y evite que el agua permanezca sobre superficies, cantos o uniones.
Proteja el mueble frente a sol directo, humedad continua, calor intenso y golpes.
Revise periódicamente tornillos, bisagras, guías, patas, soportes y fijaciones de pared.
Identifique el material principal y los acabados visibles. Un mismo producto puede incluir madera, metal, tejido, cuero sintético, plástico, vidrio y componentes eléctricos.
Revise si el producto incluye una etiqueta de cuidado, instrucciones específicas o símbolos relacionados con lavado, humedad, temperatura o productos autorizados.
Antes de aplicar una sustancia nueva, pruebe una cantidad pequeña en una zona poco visible y espere a que se seque. Compruebe si cambia el color, brillo, textura o adherencia del acabado.
Para el mantenimiento habitual, utilice un paño limpio, suave y seco. Un paño de microfibra puede ayudar a retirar polvo sin rayar la superficie.
Cuando sea necesario utilizar humedad, el paño debe estar ligeramente humedecido y bien escurrido. Seque después la zona con otro paño limpio.
No vierta agua ni limpiador directamente sobre el mueble, especialmente en cantos, uniones, orificios, costuras, conexiones eléctricas o mecanismos.
Salvo indicación específica del fabricante, evite:
• Lejía concentrada.
• Disolventes, acetona o diluyentes.
• Alcohol concentrado.
• Limpiadores abrasivos o en polvo.
• Estropajos metálicos o cepillos duros.
• Limpiadores de vapor aplicados directamente.
• Mezclas caseras de productos químicos.
Actúe cuanto antes. Retire el exceso de líquido mediante un paño blanco, limpio y absorbente, presionando suavemente sin frotar.
Frotar puede extender la mancha, introducirla más profundamente en el tejido o modificar el brillo de la superficie.
No utilice secadores, radiadores u otras fuentes de calor para acelerar el secado. El calor puede deformar acabados, fijar manchas o dañar adhesivos.
Retire el polvo siguiendo la dirección de la veta. Para una limpieza ligera, utilice un paño apenas humedecido y seque inmediatamente.
Evite el contacto prolongado con agua, bebidas, macetas húmedas, objetos calientes y productos químicos.
Utilice posavasos, salvamanteles y protectores bajo objetos decorativos. La madera natural puede cambiar ligeramente de tono con la luz y el paso del tiempo.
El pino puede marcarse con mayor facilidad que otras maderas más duras. Evite golpes, objetos afilados y arrastre de accesorios sobre la superficie.
Los nudos, vetas y diferencias de tono pueden formar parte de su apariencia natural.
No aplique ceras, aceites o barnices adicionales sin comprobar que sean compatibles con el acabado existente.
Limpie estas superficies con un paño suave ligeramente humedecido. Seque rápidamente, prestando especial atención a cantos, uniones y perforaciones.
El agua acumulada puede penetrar en el tablero y provocar hinchamiento, desprendimiento del revestimiento o deformación.
No apriete tornillos repetidamente con fuerza excesiva, ya que las roscas del tablero pueden deteriorarse.
Utilice un paño de microfibra y un limpiador suave cuando sea necesario. Retire inmediatamente líquidos de color intenso, grasa o productos cosméticos.
Evite apoyar ollas, planchas, herramientas calientes o aparatos que generen calor directamente sobre la superficie.
No utilice cuchillas o esponjas abrasivas para retirar residuos adheridos.
Limpie con movimientos suaves y uniformes. Un exceso de fricción puede crear diferencias de brillo, especialmente en acabados mate.
Evite adhesivos fuertes, cintas, ventosas o elementos que puedan levantar la pintura al retirarse.
Si aparece un arañazo, no aplique pintura de retoque hasta confirmar el tono y tipo de acabado.
Retire el polvo con un paño seco y limpie las marcas con un paño ligeramente humedecido. Seque después para reducir manchas de agua.
Evite dejar el metal en contacto continuo con humedad. Los productos destinados a interior no deben utilizarse en exteriores sin una indicación específica.
Revise periódicamente soldaduras, uniones, tornillos y zonas donde el recubrimiento pueda haberse dañado.
No utilice estropajos metálicos ni productos que puedan rayar o retirar la capa superficial.
Si el recubrimiento se desprende y deja el metal expuesto, mantenga la zona seca y solicite información antes de realizar un retoque.
Evite golpear patas, marcos y esquinas con aspiradores, herramientas u otros muebles.
Utilice un paño suave y seco o ligeramente humedecido. Seque sin frotar de forma agresiva.
No aplique limpiadores para metales de uso general sin verificar su compatibilidad. Algunos pueden opacar o retirar el acabado decorativo.
Aspire regularmente con una boquilla suave y potencia moderada. Preste atención a costuras, pliegues y espacios entre cojines.
No utilice un cepillo duro que pueda levantar fibras o desgastar la superficie.
Para manchas, siga la etiqueta de cuidado. Si no existe una instrucción concreta, pruebe cualquier método en una zona oculta.
Aspire suavemente en la dirección del pelo. La luz puede hacer que unas zonas se perciban más claras u oscuras según la orientación de las fibras.
Las marcas de presión leves pueden reducirse cepillando el tejido con cuidado, siempre que el producto lo permita.
Evite empapar la superficie, frotar manchas o utilizar vapor a corta distancia.
Retire el polvo con un paño suave. Para marcas ligeras, utilice un paño ligeramente humedecido y seque después.
No utilice alcohol, disolventes, aceites, ceras para cuero natural ni productos abrasivos.
Mantenga el material alejado de radiadores y luz solar directa prolongada, ya que el calor y la radiación pueden favorecer sequedad, decoloración o agrietamiento.
Retire el polvo con un cepillo suave o aspirador de baja potencia. No tire de fibras sueltas ni introduzca herramientas entre el trenzado.
Limpie con poca humedad y deje secar en un espacio ventilado, sin aplicar calor directo.
No utilice el producto en exterior salvo que la ficha confirme expresamente que está preparado para ese entorno.
Limpie con un paño suave y un producto adecuado para vidrio. Aplique el limpiador sobre el paño en lugar de rociarlo directamente sobre bordes y uniones.
Evite golpes en esquinas y cantos. No apoye objetos duros o pesados sin protección.
Si detecta una grieta, no continúe utilizando la pieza hasta que pueda revisarse.
Revise periódicamente los tornillos que unen cabecero, pie de cama, largueros, patas centrales y travesaños.
Si la cama produce movimiento o ruido, no apriete una única unión de forma excesiva. Compruebe primero la nivelación, apoyo de patas y fijaciones del conjunto.
No arrastre la cama completamente montada. Retire colchón y elementos sueltos, y levántela con ayuda suficiente.
Compruebe que los listones permanezcan correctamente encajados y que sus soportes no estén desplazados, agrietados o deformados.
No retire listones ni modifique su separación. La distribución está diseñada para ofrecer apoyo al colchón.
Si una pieza está dañada, evite utilizar la cama hasta sustituirla o confirmar una solución adecuada.
Aspire con una boquilla suave y elimine el polvo de costuras y botones. No apoye la cabeza con productos grasos o cosméticos húmedos sobre el tejido.
Mantenga el cabecero separado de paredes con humedad y compruebe periódicamente las fijaciones.
En modelos con iluminación, evite que líquidos o limpiadores alcancen cables, interruptores o conectores.
Mantenga bisagras, pistones y puntos de cierre libres de polvo, textiles y objetos almacenados que puedan bloquear el movimiento.
Abra y cierre utilizando los puntos de agarre previstos. No tire del colchón, del tejido lateral ni de elementos decorativos.
No manipule, perfore ni lubrique los pistones sin una indicación específica. Si el sistema pierde fuerza, se bloquea o se mueve de forma irregular, detenga su uso y solicite una revisión.
Revise periódicamente las fijaciones a la pared, tornillos estructurales, bisagras, patas y mecanismos de apertura.
Mantenga despejada la zona de apertura y no coloque objetos sobre la trayectoria del mecanismo.
Si el módulo se separa de la pared, se inclina, produce ruidos inusuales o requiere más fuerza de la habitual, no lo utilice hasta que sea revisado.
Revise la estabilidad, escalera, barandillas, soportes y tornillos con frecuencia, especialmente durante los primeros meses de uso.
No retire barandillas ni utilice un colchón superior más grueso que el indicado, ya que puede reducir la altura de protección.
No permita saltos, balanceos o juegos sobre la estructura.
Limpie las guías y retire objetos que impidan el cierre. No fuerce un cajón que roce o se bloquee.
Distribuya el peso de forma uniforme y coloque los objetos más pesados en los cajones inferiores.
No abra varios cajones cargados al mismo tiempo. Revise que el sistema antivuelco permanezca fijado.
Revise bisagras, tiradores, estantes, barras y fijaciones de pared. Ajuste las puertas si se desalinean o comienzan a rozar.
No sobrecargue estantes ni barras. Distribuya el peso y evite concentrarlo en un único punto.
Mantenga una ventilación razonable en el interior y evite guardar prendas húmedas.
Utilice protectores bajo lámparas, macetas, aparatos electrónicos y objetos decorativos.
No coloque recipientes con agua directamente sobre la superficie sin una base adecuada.
Compruebe periódicamente la fijación a la pared cuando el producto sea alto, estrecho o tenga puertas pesadas.
Aspire asientos, respaldos y zonas bajo los cojines. Retire polvo, migas y objetos que puedan desplazarse hacia el interior.
Cuando los cojines sean reversibles, gírelos y cambie su posición periódicamente para favorecer un desgaste más uniforme.
No se siente sobre brazos, respaldos o reposapiés cuando no estén diseñados para soportar ese uso.
Mantenga el mecanismo libre de objetos, textiles y polvo. Abra y cierre lentamente, utilizando las zonas de agarre previstas.
No fuerce el sistema si encuentra resistencia. Compruebe que cojines, ropa de cama o piezas móviles no estén bloqueando la trayectoria.
Antes de cerrarlo, retire objetos de la superficie de descanso y coloque correctamente el colchón cuando forme parte del mecanismo.
Mantenga libre el espacio alrededor del respaldo y reposapiés. No permita que objetos, cables, mascotas o niños se sitúen cerca de las articulaciones durante el movimiento.
Accione el mecanismo desde la posición correcta y no utilice el reposapiés como asiento.
Si el movimiento se vuelve irregular o aparece un ruido metálico nuevo, detenga el uso y revise la estructura.
Retire el polvo y compruebe que los tornillos permanezcan firmes. Si una puerta se descuelga, realice ajustes pequeños en los tornillos de regulación.
No aplique aceite de cocina ni lubricantes domésticos. Pueden atraer polvo o dañar acabados.
Si una bisagra está doblada, agrietada o separada del tablero, no continúe utilizando la puerta hasta revisarla.
Limpie el polvo con un paño seco o aspirador de baja potencia. No introduzca objetos afilados en los raíles.
Si un cajón no cierra, compruebe que las guías estén alineadas y que no haya tornillos sueltos u objetos bloqueando el recorrido.
Utilice únicamente un lubricante compatible cuando las instrucciones lo indiquen.
Revise los herrajes durante los primeros días de uso y posteriormente de forma periódica, especialmente en camas, sofás, mesas, sillas y muebles con mecanismos.
Apriete únicamente hasta que la unión quede firme. Un exceso de fuerza puede dañar la rosca, deformar el metal o romper el tablero.
No sustituya tornillos por otros más largos o de diferente diámetro sin confirmar su compatibilidad.
Compruebe que todas las patas apoyen correctamente sobre el suelo y que no existan desniveles que concentren la carga.
Utilice protectores compatibles con el tipo de suelo. Sustituya los protectores desgastados o desplazados.
No arrastre muebles apoyados sobre sus patas. Levántelos con ayuda suficiente.
Revise que armarios, cómodas, estanterías, cabeceros y camas abatibles permanezcan firmemente fijados.
Si la pared se agrieta, el taco se desplaza o el mueble se separa, deje de utilizarlo hasta corregir la fijación.
Utilice elementos compatibles con el material de la pared y con la carga prevista.
La exposición continua puede alterar el tono de madera, tejidos, cuero sintético, pinturas y laminados.
Utilice cortinas, persianas o una ubicación que reduzca la radiación directa durante periodos prolongados.
Cambie de posición objetos decorativos para evitar zonas de decoloración desigual.
Mantenga los muebles alejados de paredes húmedas, filtraciones y zonas con condensación frecuente.
Ventile las habitaciones y no guarde objetos húmedos dentro de cajones, canapés o armarios.
Si aparece moho, olor persistente o hinchamiento del material, identifique primero la fuente de humedad.
No coloque muebles demasiado cerca de radiadores, estufas, chimeneas o aparatos que generen calor continuo.
Utilice bases protectoras bajo objetos calientes. No coloque velas encendidas directamente sobre muebles.
Los cambios bruscos de temperatura pueden afectar a adhesivos, madera y revestimientos.
Las uñas, dientes, humedad y pelo pueden afectar tejidos, madera, cuero sintético y mecanismos.
Utilice protectores lavables cuando sea necesario y aspire con regularidad.
No permita que las mascotas accedan al interior de canapés, sofás cama o mecanismos reclinables.
No permita que los niños trepen por cajones, puertas, estantes, cabeceros o estructuras.
Instale siempre los sistemas antivuelco y mantenga fuera de su alcance herramientas, piezas pequeñas y productos de limpieza.
Los mecanismos abatibles y reclinables deben utilizarse bajo supervisión.
Retire cajones, estantes, colchones, cojines y piezas móviles antes de mover un mueble grande.
No utilice puertas, brazos, cabeceros o tiradores como puntos de agarre.
Levante el producto con varias personas cuando sea necesario y proteja esquinas, suelo y accesos.
Guarde el mueble en un lugar seco, ventilado y protegido de cambios extremos de temperatura.
No apoye paneles directamente sobre suelo húmedo ni coloque objetos pesados sobre tejidos o piezas delicadas.
Si se desmonta, conserve los herrajes en bolsas identificadas y proteja las superficies entre sí.
Algunos muebles nuevos, espumas, pinturas o embalajes pueden presentar un olor inicial.
Retire completamente el embalaje y ventile la habitación. El olor puede reducirse gradualmente.
Si el olor es intenso, persistente o aparece junto con humedad, manchas o daños visibles, contacte con atención al cliente.
Un ruido nuevo puede estar relacionado con tornillos flojos, piezas desalineadas, suelo irregular, fricción o carga mal distribuida.
Retire el peso, compruebe la nivelación y revise las uniones. No utilice aceites o lubricantes sin identificar la causa.
Si existe una grieta, deformación o movimiento estructural, suspenda el uso.
Con el uso pueden aparecer cambios graduales de firmeza, brillo, textura, color, pequeñas marcas o compresión de rellenos.
La velocidad del desgaste depende de la frecuencia de uso, carga, limpieza, exposición ambiental y mantenimiento.
Una rotura repentina, desprendimiento, deformación anormal o fallo de un mecanismo debe revisarse por separado.
No pegue, corte, suelde, perfore o modifique una pieza estructural antes de documentar la incidencia.
Una reparación no adecuada puede dificultar la evaluación y afectar a la estabilidad.
Para daños en mecanismos, electricidad, paredes o conexiones, se recomienda recurrir a una persona con experiencia adecuada.
Suspenda el uso cuando observe:
• Grietas estructurales.
• Patas, listones o soportes rotos.
• Tornillos que no permanecen fijados.
• Mecanismos bloqueados o deformados.
• Fijaciones de pared sueltas.
• Cables dañados o conexiones eléctricas expuestas.
• Inestabilidad que no se corrige mediante nivelación o ajuste básico.
| Frecuencia | Revisión recomendada |
|---|---|
| Semanal | Retirar polvo, limpiar derrames y comprobar que mecanismos visibles estén libres de objetos. |
| Mensual | Revisar tornillos accesibles, patas, guías, bisagras y fijaciones visibles. |
| Cada varios meses | Comprobar nivelación, sistemas antivuelco, camas abatibles, canapés y mecanismos convertibles. |
| Después de un traslado | Revisar alineación, tornillos, fijaciones de pared y funcionamiento completo antes de volver a utilizar. |
La frecuencia puede aumentar en muebles sometidos a uso intensivo, mecanismos móviles, viviendas con niños o productos trasladados con frecuencia.
• Utilizo productos compatibles con cada material.
• Limpio los derrames sin dejarlos secar sobre la superficie.
• Evito sol directo, humedad y calor intenso.
• Reviso tornillos, patas y fijaciones periódicamente.
• Mantengo limpios los mecanismos y guías.
• No sobrecargo cajones, estantes o superficies.
• No arrastro muebles pesados.
• Detengo el uso cuando aparece un daño estructural.
¿Puedo limpiar todos los muebles con el mismo producto?
No. La compatibilidad depende del material y acabado. Un producto adecuado para vidrio o metal puede dañar madera, tejido o cuero sintético.
¿Puedo utilizar alcohol para desinfectar?
No se recomienda de forma general. Puede alterar pinturas, laminados, cuero sintético y tejidos. Utilice únicamente métodos compatibles con el material.
¿Cómo elimino una mancha de un sofá?
Absorba el exceso sin frotar, revise la etiqueta de cuidado y pruebe cualquier limpiador en una zona poco visible.
¿Por qué una cama produce ruido?
Puede deberse a tornillos flojos, patas desniveladas, listones desplazados o fricción entre piezas. Revise el conjunto antes de aplicar lubricantes.
¿Es necesario volver a apretar tornillos?
Puede ser necesario realizar ajustes moderados después del montaje y durante el uso. No aplique fuerza excesiva.
¿Puedo lubricar una cama abatible o canapé?
Solo cuando las instrucciones indiquen el tipo y punto de aplicación. No aplique lubricante sobre pistones o mecanismos sin confirmación.
¿Cómo evito que un mueble cambie de color?
Reduzca la exposición a luz solar directa, calor y productos químicos. Algunos cambios graduales pueden formar parte del envejecimiento normal del material.
¿Qué hago si una pieza se rompe?
Detenga el uso, conserve la pieza y tome fotografías. No realice una reparación estructural antes de solicitar una revisión.
Para solicitar ayuda sobre limpieza, mantenimiento o una incidencia, escriba a shopperservice@stravinoe.com.
Incluya:
• Número de pedido.
• Nombre o enlace del producto.
• Material o zona afectada.
• Descripción del uso y mantenimiento realizado.
• Fotografías generales y de detalle.
• Fecha aproximada en la que apareció la incidencia.
Correo electrónico: shopperservice@stravinoe.com
Teléfono: +1 (818) 100-2525
Dirección:
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